Todos hemos sentido un poco de envidia cuando, rodando en plena Autopista Regional del Centro, nos topamos con una de esas nutridas y sonoras caravanas de motos que en un abrir y cerrar de ojos se pierden en el horizonte, haciendo alarde de una infinita libertad y disposición a la aventura de la que pocos son capaces. ¿Quién no ha querido hacer lo mismo al menos una vez en la vida?
Conocer el mundo desde la libertad que sólo proporcionan dos ruedas, un motor altisonante y la cara al viento, no es un hecho exclusivo de los rebeldes sin causa y así lo demuestran los integrantes del Club Motociclistas sin Fronteras, uno de los más emblemáticos de la Gran Caracas y que tiene en su haber los recorridos más impresionantes que haya hecho venezolano alguno dentro y fuera del territorio nacional.
Pablo Fernandes, médico internista y motero de espíritu sí tiene una muy buena causa: “Es sentir la libertad que te da la moto, el aroma de la montaña, la brisa marina, la sensación de las gotas de lluvia, el calor del sol, en fin, todas las sensaciones reales de la naturaleza con el condimento agregado de la adrenalina de la velocidad, la fuerza y el rugir del motor, la sensación del dominio de la máquina y del entorno”, explica el fundador de Motociclistas sin Fronteras.
En compañía de su esposa Zaidith Rukos de Fernandes y otras cuatro parejas, el Club Motociclistas sin Fronteras, inicialmente conocido como el Moto Club Elite Team Caracas y luego Moteros sin Fronteras, ha recorrido desde hace aproximadamente 10 años, destinos diversos de Venezuela a bordo de potentes motos de turismo. No obstante, una de sus más extraordinarias rutas fue cumplida hace dos años durante el Moto Tour Austral 2006, en el que llegaron hasta Argentina, recorriendo en total 5 países en un lapso de casi 2 meses.
La ruta del Moto Tour Austral 2006 se inició en Caracas rumbo a Guasipati, desde donde atravesaron la frontera con Brasil hacia Boa Vista y posteriormente a Manaus. A continuación realizaron una travesía por el río Amazonas para desembarcar en Belem, y atravesar Las Palmas, Brasilia e Iguazú, rumbo a Paraguay para llegar posteriormente a Buenos Aires.
Una vez en suelo argentino, los moteros iniciaron un recorrido por una buena parte de su geografía hasta llegar a Monte Video, Uruguay y así iniciar el viaje de regreso por Punta del Este rumbo a Brasil, esta vez por la costa atlántica, donde estuvieron cinco días navegando rumbo a Manaus, de regreso a Venezuela. Para lograr cumplir con esta travesía, cada una de las motocicletas llegó a consumir más de mil litros de gasolina recorriendo hasta 900 kilómetros diarios en un espacio de doce horas, con paradas cada hora y media aproximadamente. La distancia total recorrida fue de 21.000 kilómetros. “Llegar a ciertos lugares como Río, Buenos Aires, ver las cataratas de Iguazú en tu moto deja un sabor muy agradable, además de ver la meta cumplida está el disfrute”, explica Fernandes.
Próximamente, Motociclistas sin Fronteras realizará un recorrido similar costa a costa por los Estados Unidos desde Miami o Nueva York hasta San Francisco, ruta comprendida por unos 9 mil Kilómetros. Asimismo, está planteado recorrer 12 países de Europa y 12 mil kilómetros.
Terapia en dos ruedas
Para aquellos que ni se lo imaginaban, viajar largos trayectos a bordo de una moto se considera un deporte; y como tal, requiere cierta preparación que permita a quien lo practica resistir la tensión muscular del recorrido. Es decir, si estás pensando en ponerlo en práctica, es mejor que vayas comprando un par de pesas primero.
“En el acto no mueves la musculatura pero la mantienes en tensión y secretas adrenalina que hace que el corazón lata más rápido, es un ejercicio cardiovascular muy recomendable”, agrega Fernandes, médico internista e intensivista. “Está comprobado que cuando manejas una moto secretas endorfinas que generan bienestar, estimulan el sistema nervioso, y además es un ejercicio isotónico”. Se trata pues, de una actividad saludable que estimula el aparato cardiovascular, el aparato músculo esquelético y tiene una acción muy marcada sobre el ánimo de la persona.
Explica además el miembro de “Motociclistas sin Fronteras” que quienes deseen aventurarse en este apasionante mundo, deben poseer una moto tipo turismo o touring, pues éstos modelos poseen la particularidad de poder rodar muchos kilómetros sin requerir demasiado combustible, capacidad de autonomía para largos recorridos, buena potencia, espacio para carga y la comodidad que el viaje amerita.
Es muy importante además que cada motero goce de buena salud y esté en condiciones de conducir por largas horas, Ante cualquier eventualidad, se debe estar preparado con materiales médicos para cada viaje. De allí la importancia de realizar estos recorridos en grupos.
Si esto te convenció y estás decidido a iniciar esta apasionante terapia, debes saber que en Venezuela existen cerca de 30 moto clubes a los que puedes unirte si tienes una moto touring. Algunos de estos son Moto Rebelde, Moto Club Médano, Moto Club Caracas, Lara Racing, entre otros. No dejes en casa las 3 P: Prudencia, Pericia y Preparación ¡Feliz viaje!
www.motociclistassinfronteras.com
Yoredi Durán



