Imposible salir a la calle sin que un aviso luminoso nos recuerde lo que supuestamente necesitamos para ser más felices: Un auto con asientos de cuero, las cintura de las chicas que anuncian cervezas y un reloj más costoso que mis últimas tres vacaciones. ¿Pero se ha encontrado usted con alguien que le diga que lo que puede estar necesitando es un buen abrazo?
Si aún no ha tenido la suerte de conocer el poder energizante de un buen apretón, siga leyendo sobre este movimiento mundial que promete cambiar el mundo… un abrazo a la vez
No se trata de una compañía, ni de una secta religiosa, mucho menos es un movimiento político o un programa social patrocinado por un gobierno vanguardista. Se trata simplemente de una idea simple y a la vez extravagante, que ha logrado que personas de todas partes del mundo se unan con la única finalidad de repartir abrazos a quien los necesite.
Todo nació gracias a un hombre australiano que curiosamente se hace llamar Juan Mann (chiste que en inglés traduce con “Un hombre”). Después de vivir varios años en Londres, regresó a Sydney con la maleta llena de problemas y nostalgias. Nadie los esperaba en el aeropuerto para darle la bienvenida, pero pudo ver cómo la gente era feliz cuando alguien lo recibían con sonrisas y abrazos.
Fue así que decidió pararse en la esquina más transitada que consiguió, con un cartel que decía “Free Hugs”. Durante buen rato la gente sólo lo miraba raro. La primera persona que se detuvo le dijo que esa mañana había muerto su perro y que hacía un año exactamente que su única hija había muerto en un accidente de carro. Le dijo también que se sentía la persona más sola en el mundo y que lo que más necesitaba era precisamente un abrazo.
Y desde entonces Juan Mann se paraba cada jueves en la misma plaza a repartir abrazos. En ese entonces, Simon Moore, líder de la banda australiana Sick Puppies lo filmó en plena faena, incluso desviando intentos frustrados de la policía local para detenerlo. Simon también compuso la canción “All the Same” para musicalizar las imágenes y como regalo, lo montó en YouTube.
El resto es historia, casi 27 millones de personas han visto hasta ahora el video y muchos de ellos, inspirado por las acciones de Mann han formados sus propios grupos locales de “abrazadores u abrazantes” en decenas de países.
Según la web oficial del grupo www.freehugs.com, en estos tiempos de desconexión social y bloqueo del contacto entre los seres humanos, los efectos de una campaña de Abrazos Gratis puede ser fenomenal.
Beneficios de dar Abrazos Gratis (Traducción libre del Free Hugs Guide descargable en www.freehugs.org)Te sientes grandioso: Hay un poder en cada abrazo que sólo tú sabes describir.
Te hace sentir que no estás solo: Conectarte con otras personas te recuerda que todos tenemos alegrías y tristezas.
Te hace valiente: Si puedes compartir un abrazo con un total desconocido, puedes hacer cualquier cosa).
Te inspira a marcar la diferencia en el mundo: Si algo tan simple como un abrazo puede marcar la diferencia, ¿Qué puedes tú hacer para que este planeta sea un mejor lugar?
Mejora tu salud: La felicidad fortalece el sistema inmune.
Te relaja: ¿Demasiado estrés? Un buen abrazo te recuerda que hay personas buenas en el mundo.
Un buen ejercicio: Dar cientos de abrazo es igual de bueno que trotar.
No requiere entrenamiento: Todos hemos abrazado a alguien antes, todos somos expertos.
Comparte tu felicidad: ¿La vida te trata bien? ¿Que tal brindarle un poco de esa alegría a otros?
No cuesta nada: No tienes nada que perder y mucho para ganar.
¿Venezuela quiere abrazos?
Con algunos intentos aislados de crear un grupo que salga a abrazar en areperas y plazas, los inspirados abrazadores venezolanos aún esperan su turno de salir formalmente a la luz pública. Si te gusta la idea puedes unirte al grupo de Facebook llamado “Abrazos Gratis Venezuela” Ya hay 250 miembros a la espera. Hay información en español disponible en www.abrazosgratis.org



